Crema de champiñones asados: más sabor antes de encender la batidora
El horno permite construir una crema sabrosa sin depender de grandes cantidades de nata.

Una crema puede empezar en una bandeja. Queremos que los champiñones pierdan humedad y se doren antes de encontrarse con el caldo. Guarda algunos para terminar: aportan textura y dejan ver qué lleva el plato.

Receta
- 4 personas
- Tiempo orientativo: 45 minutos
Ingredientes
- 600 g de champiñones
- 1 puerro
- 1 patata de unos 150 g
- 30 ml de aceite de oliva
- 700–900 ml de caldo de verduras
- pimienta
- sal
- 50 ml de nata (opcional)
Elaboración
- Calienta el horno a 210 °C. Limpia los champiñones y córtalos en cuartos. Mezcla con 20 ml de aceite y distribuye sin amontonarlos. Asa 20–25 minutos, removiendo una vez, hasta que se doren. El tiempo depende del agua que desprendan y del horno.
- Mientras tanto, lava bien el puerro, pícalo y póchalo con el aceite restante diez minutos. Añade la patata pelada y cortada, vierte 700 ml de caldo y cuece suavemente hasta que esté tierna.
- Incorpora los champiñones asados salvo un puñado para decorar. Cocina todo junto cinco minutos. Tritura con cuidado y añade caldo poco a poco hasta obtener la densidad deseada. Rectifica de sal y pimienta. Si usas nata, incorpórala al final y calienta suavemente.
Alérgenos: leche si lleva nata; posibles alérgenos del caldo y gluten en picatostes.
La textura importa
Una crema espesa se corrige con caldo; una acuosa necesita reducir sin tapa. No añadas patata automáticamente: puede tapar el sabor de las setas. Sirve con los champiñones reservados y unas gotas de aceite.
Puedes sustituir parte del champiñón por shiitake fresco, retirando los pies duros. Para una versión sin lácteos, omite la nata. Los picatostes dan contraste, pero no son imprescindibles.


