Níscalos con patatas: un guiso de otoño con caldo de verdad
Patata chascada, un sofrito paciente y setas reconocibles en cada cucharada.

En este guiso la patata no debe esconder las setas. Queremos trozos de níscalo, un caldo ligado y un fondo de cebolla que no sepa a verdura hervida. No hace falta concentrado de trufa ni una lista interminable de especias.

Receta
- 4 personas
- Tiempo orientativo: 50 minutos
Ingredientes
- 400 g de níscalos limpios y correctamente identificados
- 650 g de patatas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 30 ml de aceite de oliva
- 1 cucharadita rasa de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- unos 800 ml de caldo de verduras caliente
- sal
Cómo hacerlo
- Corta los níscalos en trozos similares. Sofríe la cebolla picada con la mitad del aceite durante 12–15 minutos a fuego medio-bajo. Añade el ajo y remueve otro minuto. Mientras tanto, cocina los níscalos en una sartén con el resto del aceite unos 8–10 minutos. Reserva con sus jugos.
- Pela las patatas y cháscalas: inicia el corte con el cuchillo y termina separando el trozo. Añádelas a la cebolla. Aparta la cazuela del fuego para incorporar el pimentón sin quemarlo. Remueve y vierte el caldo. Añade laurel y níscalos.
- Mantén un hervor suave durante unos 20–25 minutos, hasta que la patata esté tierna y las setas completamente cocinadas. Ajusta líquido y sal. Si necesitas espesar, aplasta un par de trozos de patata dentro del caldo. Deja reposar cinco minutos antes de servir.
Alérgenos: comprobar el caldo, que puede contener apio u otros alérgenos.
El punto decisivo
El caldo debe acompañar, no convertirlo en sopa. Añade menos al principio y completa si hace falta. Un hervor violento puede deshacer las patatas antes de que el sabor se integre.
Un poco de tomillo puede sustituir al laurel. Para una versión picante, reemplaza parte del pimentón dulce. La receta es vegetal si también lo es el caldo.
En el catálogo MycoTwin
Identificación orientativa. No consumir ninguna seta basándose solo en esta aplicación.


